El reto de vivir con epilepsia

  • 24 mayo 2016
  • Autor: Departamento de Neurología
  • Categoría: Actualidad
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El reto de vivir con epilepsia

La epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que se caracteriza por convulsiones. Por lo general, tienen carácter benigno, transitorio y reversible: un 70% de ellas, aproximadamente, se controlan o curan con fármacos. En los casos en los que estas crisis sean más resistentes existe posibilidad de tratamiento quirúrgico.

Esta patología puede tener diferentes causas: genéticas, traumatismos, tumores o enfermedades vasculares. Se trata de una patología muy frecuente y afecta a personas de todas las edades, aunque es mayor la incidencia en los primeros años de la vida y en la tercera edad. Se calcula que, aproximadamente, afecta a 1 de cada 100 personas.

Por ello, los especialistas del Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra dan una serie de consejos para evitar sufrir una crisis epiléptica:

  • Es conveniente llevar siempre un calendario de crisis así como una lista de los medicamentos con las dosis prescritas.
  • Debe acudir de forma periódica a su médico para controles hemáticos y niveles plasmáticos de medicación y, si quiere modificar el tratamiento, debe siempre consultar a su especialista.
  • Si padece otra enfermedad, debe comunicarle al médico el tratamiento que está tomando.
  • Hacer deporte es siempre recomendable, preferiblemente en grupo, pero nunca deben ser bruscos o de riesgo (submarinismo, alpinismo…).
  • No llegar al agotamiento. Por eso, cuando practique deporte no debe cansarse demasiado. La fatiga, junto con el centelleo de luces, puede provocar crisis.
  • Si quiere jugar a un videojuego, debe hacerlo en una habitación con luz y no más de una hora (evitarlo también si se le nota cansado). Hay que tener en cuenta que es recomendable sentarse, como mínimo, a un metro (videojuego) o tres metros de la televisión.
  • No se debe dejar el tratamiento antiepiléptico por su cuenta.

 

Pero… ¿cómo hay que actuar si sufre una crisis?

  • En primer lugar es muy importante mantener la calma y tranquilizar al entorno.
  • Si se reconocen los signos, se puede ayudar al paciente a sentarse o ir a la cama, antes de que empiece la crisis.
  • Hay que saber que la persona que sufre el ataque no suele tener conciencia de lo que está sucediendo.
  • Importante: tender al paciente y girarlo hacia un lado. Así se evita la aspiración de vómitos o saliva.
  • Aflojar la ropa y eliminar objetos duros o puntiagudos con los que pueda hacerse daño.
  • No introducir los dedos ni objetos metálicos entre los dientes. Sólo un pañuelo o paño enrollado, para evitar que se muerda la lengua.
  • Controlar, pero permitir, todo tipo de movimiento convulsivo.
  • No intentar la reanimación del enfermo, salvo en casos excepcionales que así lo aconsejen.
  • Si el paciente conserva cierto nivel de conciencia (crisis parcial compleja), mantenerlo en un entorno seguro.

 

Se debe llamar al servicio de urgencias:

Si es la primera crisis que ha tenido en su vida, si dura más de cinco minutos, si se ha hecho heridas, se ha golpeado la cabeza o si se trata de una mujer embarazada, diabética o hipertensa.

Por otro lado, es muy importante observar las características de las crisis para poder explicárselas con detalle al médico: qué hora del día era, qué estaba haciendo antes de la crisis, cuáles fueron los sucesos que condujeron a la crisis, si existieron síntomas iniciales, cuánto tiempo duró y qué hizo después de la crisis.



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