Prueba de esfuerzo para deportistas

Prueba de esfuerzo para deportistas

En su libro ‘No pienses, corre’, Chema Martínez, campeón de Europa de 10.000 metros en 2002 y ganador de la Maratón de Madrid en 2008, recomienda a todo aquel que empiece a correr a hacerse una prueba de esfuerzo como parte de una revisión médica. Esta recomendación es extensible a los que ya corréis de forma habitual, y es válida para cualquier tipo de ejercicio aeróbico, no sólo el running.

En esta primera entrada o post explicamos de una forma sencilla a través de este vídeo, en qué consiste una prueba de esfuerzo.

La información que nos ofrece la prueba de esfuerzo nos permite, además de descartar riesgos cardiovasculares, determinar el estado de forma del individuo y establecer un rango de frecuencia cardiaca óptimo para los entrenamientos que permite al deportista progresar más adecuadamente en su plan de trabajo.

En todas las pruebas de esfuerzo, se busca llevar al deportista de forma controlada al punto de extenuación para valorar la respuesta del organismo. Se puede conseguir en un tapiz rodante (correr) o en un cicloergómetro (bicicleta).

La prueba de esfuerzo más completa incluye la medición de forma continua del consumo de oxígeno (O2) y la producción de anhídrido carbónico (CO2) por el organismo. Además se hace un electrocardiograma en tiempo real durante toda la prueba para evaluar la respuesta del corazón.

Con estas medidas podemos determinar los siguientes parámetros importantes:

– Consumo de oxígeno máximo (VO2max).
– Frecuencia cardiaca máxima.
– Umbral aeróbico.
– Umbral anaeróbico.

Con esta información podemos ayudar al deportista a diseñar su entrenamiento de forma personalizada. Se sabe, por ejemplo, que para mejorar el rendimiento de un fondista es recomendable hacer dos tipos de sesiones de entrenamiento:

–       Sesiones aeróbicas, manteniendo la frecuencia cardiaca durante la mayor parte de la sesión por encima del umbral aeróbico, pero por debajo del anaeróbico.

–       Intervalos anaeróbicos: de vez en cuando conviene intercalar sesiones de entrenamiento en las que el deportista haga carreras cortas e intensas subiendo la frecuencia cardiaca por encima del umbral anaeróbico, para luego recuperar a frecuencias cardiacas bajas.

La Clínica Universidad de Navarra ofrece pruebas de esfuerzo especialmente dirigidas a deportistas o personas que desean iniciarse en el deporte. Los especialistas del Área de Medicina Deportiva valoran la respuesta del organismo durante el esfuerzo físico y ayudan a diseñar programas de entrenamiento personalizados.

Un ejemplo: la técnica de los 12 huevos

Ayrton Azcue, atleta mediofondista, ha relatado tras hacerse una valoración completa en el Área de Medicina Deportiva de la Clínica Universidad de Navarra, su experiencia sobre las pruebas de esfuerzo y controles que se hacen en la mayor parte de los equipos de atletismo de la liga universitaria NCAA americana. Es lo que llama la teoría de los 12 huevos. Sería algo así como ir tirando huevos contra una pared. El que no se rompe es el bueno. Lo mismo se aplica a los atletas. Se les machaca y quien sobrevive es el bueno. Pura supervivencia.

En general, echa en falta controles periódicos y personalización de los entrenamientos en función de los resultados de las valoraciones.

Y es que, aunque el deporte es saludable, la locomotora que nos mueve es el corazón. Debemos saber cuál es su estado.



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