Últimos días para la vacuna contra la gripe

Últimos días para la vacuna contra la gripe

Frecuentemente asociamos el otoño, desde el punto de vista de la salud, a la campaña de vacunación antigripal. La vacuna se elabora anualmente con virus inactivados, según el tipo o tipos de virus responsables de las epidemias del invierno anterior.

La vacuna protege entre un 50 y un 80 por ciento. Se debe administrar hacia septiembre. Se aconseja a cualquier persona, especialmente a personas mayores o enfermos crónicos, cardiacos, respiratorios, renales, etc. Excepcionalmente, puede prevenirse con fármacos antivirales, que son más efectivos si se toman dentro de los dos días después del inicio de la enfermedad.

En la mayor parte de los casos basta con un tratamiento sintomático de la fiebre, los dolores musculares y el dolor de cabeza, utilizando preferentemente paracetamol. No debe tomar antibióticos, dado que no son efectivos y pueden desarrollar resistencias en el organismo. Es aconsejable el reposo relativo y una buena hidratación.

En los últimos años se han desarrollado algunos fármacos antivirales específicos para el virus de la gripe. Aunque reducen la duración y la intensidad de los síntomas, no se ha demostrado que reduzcan las complicaciones serias de la gripe, por lo que su uso no se ha generalizado.

Vacunas

La vacuna contra la gripe contiene sustancias inactivadas del virus causante de la gripe. Se prepara anualmente con el tipo o tipos de virus responsables de la gripe durante el invierno anterior. Estimula la producción de anticuerpos frente al citado virus para que el organismo pueda destruirlo sin desarrollar la enfermedad. No deben administrarse en caso de alergia a la vacuna antigripal, a los huevos, a las proteínas del pollo o a otros componentes de la formulación. Si experimenta alguna reacción alérgica, avise a su médico o farmacéutico inmediatamente. Tampoco debe administrarse a pacientes con síndrome de Guillain-Barré (polineuritis febril aguda).

La vacuna antigripal no se administrará nunca por vía intravenosa. A partir de los 12 años se pone preferentemente por vía intramuscular en la parte superior externa del brazo. En niños hasta los 12 años, por vía intramuscular en la cara anterolateral del muslo y en pacientes con trastornos hemorrágicos la vía subcutánea. Quienes presentan fiebre o alguna enfermedad respiratoria aguda esperarán a que se resuelva para vacunarse. En pacientes con inmunodeficiencia o tratados con inmunosupresores, la vacuna puede no producir la respuesta adecuada. Este medicamento deberá administrarse con especial precaución en personas sensibles a los antibióticos neomicina y polimixina, usados en pequeñas cantidades para fabricar la vacuna.

¿Afecta a otros medicamentos?

La vacuna antigripal puede interaccionar con algunos medicamentos: antiasmáticos -teofilina-, anticoagulantes orales -warfarina, ciclosporina- y antiepilépticos -fenitoina o fenobarbital-. Se puede administrar con otras vacunas, aunque se recomienda en extremidades diferentes para no intensificar las reacciones alérgicas.

La vacuna antigripal puede alterar los resultados de algunos análisis para detectar anticuerpos en sangre frente a virus como el VIH y la hepatitis C.

Posibles efectos secundarios

La vacuna antigripal es, en general, bien tolerada. Los efectos adversos que puede causar se manifiestan con mayor frecuencia en niños que en adultos. Puede producir dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección entre 24 y 48 horas. Con menor frecuencia aparecen síntomas gripales como fiebre, malestar general, dolor de cabeza y muscular, después de 6 a 12 horas de la administración y pudiendo persistir hasta 1 ó 2 días.

En qué consiste la gripe

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda. Afecta al aparato respiratorio y produce unos síntomas generales característicos. Está causada por un grupo de virus de los que existen tres tipos A, B, y C, siendo el primero el que provoca la mayor parte de las epidemias y el C el menos frecuente.

El virus se trasmite entre personas por la tos y el estornudo. Aunque habitualmente se trata de una enfermedad autolimitada y leve, puede ser grave, incluso mortal en ancianos, enfermos crónicos y personas con enfermedades respiratorias, cardiacas u otras.

Cómo detectar la gripe

La gripe comienza de manera brusca, con dolor de cabeza, fiebre, malestar general y dolores musculares y articulares generalizados. Va acompañada de tos, dolor de garganta y destilación nasal. Los síntomas pueden ser muy variables entre unas personas y otras, así como su intensidad y duración. En ocasiones puede aparecer también dolor abdominal, náuseas o diarrea.

Habitualmente los síntomas generales mejoran espontáneamente en las primeras 72 horas tras su comienzo, mientras que los síntomas respiratorios pueden empeorar en esos primeros días. La mayoría de los enfermos están asintomáticos a la semana del comienzo de la enfermedad. Algunos enfermos presentan después astenia postviral, un cuadro de cansancio persistente.



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