Las cataratas, una ceguera reparable

  • 27 junio 2018
  • Autor: Dra. Sara Llorente
  • Categoría: Actualidad
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Las cataratas, una ceguera reparable

La edad va variando nuestra capacidad de visión. No solo se puede notar un empeoramiento, sino que, en ocasiones, las gafas empiezan a no ser necesarias. De pronto, la vista de cerca ha mejorado. Sin embargo, esta mejora puede ser síntoma de otra dolencia, como pueden ser las cataratas, especialmente si la vista de lejos va empeorando.

“Se quedan en un punto en el que la catarata no les quita excesiva visión y encima les aporta un poquito de graduación que les compensa su vista cansada y comienzan a ver de cerca”, explica la Dra. Sara Llorente, especialista en Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra en su sede de Madrid.

La catarata es una enfermedad que va opacificando el cristalino, la lente natural del ojo por el que se filtra la luz y que debe ser transparente. Por ello, aunque en un principio puede mejorar la vista, conforme la catarata avanza la visión empeora llegando incluso a provocar una ceguera. “El cristalino tiene una cantidad de dioptrías y nos ayuda a ver, a enfocar a una determinada distancia para que se formen bien las imágenes en la retina”, describe la especialista.

Una pérdida de visión que puede ir acompañada de una mayor sensibilidad a la luz con molestias y halos alrededor de las iluminaciones, visión borrosa o distorsionada, pérdida de intensidad de los colores. Unos síntomas que van surgiendo progresivamente y que terminan influyendo de forma evidente en la vida diaria del paciente.

¿Qué la causa?

“Puede haber factores ambientales que influyan pero no están tipificados como tal, entonces no hay nada que puedas hacer para prevenir que se forme la catarata”

El envejecimiento es el principal causante de la catarata, de forma natural a partir de los 65 años llega a afectar al 50% de la población. Además, existen otros orígenes patológicos: congénitas o de nacimiento, inducidas por medicaciones como los corticoides, y traumatismos. “Puede haber factores ambientales que influyan pero no están tipificados como tal, entonces no hay nada que puedas hacer para prevenir que se forme la catarata. Si vas cumpliendo años y genéticamente en tu familia ha habido cataratas, también las vas a tener y a una edad similar a la de tus antecesores”, reconoce.

¿Cómo se puede tratar?

Su aparición de forma natural hace difícil su prevención, sin embargo, la ceguera que provoca es curable gracias a la cirugía, única forma de corregir las cataratas. Para ello, la lente natural del ojo va a ser sustituida quirúrgicamente por una artificial, que no será necesario cambiar de nuevo.

“Es una cirugía ambulatoria, el paciente viene y va en el día. No es con anestesia general ni siquiera regional, es una anestesia local, en la que se ponen unas gotas en el ojo y se opera”,  detalla y añade que “lo normal es que el postoperatorio sea una vida normal sin esfuerzos la primera semana. Puede ver la tele, salir a pasear, puede estar con luz natural o artificial… Tiene que estar en sus condiciones de vida normal pero sin esfuerzos la primera semana”. Además, se realiza un tratamiento tópico con gotas de colirios antibióticos y antiinflamatorios durante cinco semanas.

En tan solo 15 minutos de intervención y sin necesidad de hospitalización, el paciente recupera la vista y, con ello, su calidad de vida. Dejar atrás la opacidad en la visión previene el riesgo de caídas y devuelve la seguridad al paciente. “Se han publicado unos estudios de la Universidad de California que demuestran el aumento en la esperanza de vida, sobre todo, en mujeres. Reduce el riesgo de mortalidad entre un 30 y 60%. Un dato nada desdeñable”, apunta la especialista.



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