El tiempo, clave para prevenir un ictus

  • 7 diciembre 2017
  • Autor: Dr. Martínez Vila
  • Categoría: Actualidad
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El tiempo, clave para prevenir un ictus

Cada minuto cuenta. Las secuelas de un ictus varían por segundos. Es por ello por lo que una correcta reacción a tiempo puede revertir sus efectos. El ictus es la segunda causa de fallecimiento en España, mientras que solo en las mujeres se convierte en la primera. “En nuestro país se da un nuevo caso cada 6-7 minutos”, explica el Dr. Eduardo Martínez Vila, especialista de Neurología en la Clínica Universidad de Navarra y coordinador científico de la Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud.

La primera es que no puede perderse ni un minuto de tiempo. A medida que se retrasa el diagnóstico y el tratamiento, las posibilidades de recuperación se van reduciendo. Cuanto más tardemos en llegar al hospital, la intensidad y el tipo de secuelas se multiplican y, además, de forma irreversible. Aquí radica la importancia de la reacción precoz y urgente, especialmente, en el ictus isquémico o infarto cerebral, que representan el 80% de los ictus.

Las primeras horas son primordiales. En ese periodo se pueden aplicar las medidas de recanalización arterial para reducir los riesgos. A ello, es importante no subestimar los síntomas. Además, aunque pueden ser transitorios, tienen la misma importancia que los que son persistentes. Así, aunque los síntomas duren minutos y, posteriormente, desaparezcan, siguen siendo una urgencia médica que obliga al traslado a un hospital.

“Quizá lo más importante del ictus es que puede prevenirse en un elevado número de pacientes y también que puede tratarse si el diagnóstico es precoz”, recalca. Alrededor del 30% de los pacientes que sufren un ictus suelen tener síntomas previos o ataques isquémicos transitorios. Por eso, conocerlos es muy importante:

  1. Pérdida de fuerza súbita: en la mitad del cuerpo, brazo y/o pierna del mismo.
  2. Pérdida de sensibilidad súbita: de la mitad del cuerpo, brazo y/o pierna del mismo lado.
  3. Dificultad o imposibilidad de forma súbita para hablar o comprender lo que dicen.
  4. Pérdida de visión en uno o ambos ojos, parcial o total, de forma súbita.
  5. Dolor de cabeza, de la máxima intensidad, de comienzo súbito distinto a cualquier otro tipo de cefalea. Esa dolencia es similar a un “estallido”.

Evitar factores de riesgo

El ictus es un trastorno en la circulación de una parte del cerebro, que dará lugar a una serie de síntomas y signos de comienzo súbito y brusco. Existen dos tipos: isquémico o hemorrágico. “El primero, conocido también como infarto cerebral, está producido por la obstrucción de una arteria cerebral debido a una embolia o trombosis. Mientras que la hemorragia cerebral está producida por la rotura de una arteria cerebral”, detalla el facultativo de la Clínica Universidad de Navarra.

¿Cómo prevenirlo? Tratando de evitar los factores de riesgo: la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la hipercolesterolemia, el tabaquismo o el alcohol, el sendentarismo, los hábitos dietéticos, la fibrilación auricular o los anticonceptivos orales. Todos estos agentes favorecen a la aparición de ictus y controlarlos son el primer paso para mantener el correcto estado del cerebro.

Pese a que la mitad de los casos se produce a partir de los 75 años, el ictus puede presentarse a cualquier edad. Es esencial el conocimiento de los síntomas y cómo prevenirlos y, ante cualquier señal, avisar a los servicios médicos y acudir de urgencia al hospital.



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